Espuma de sandía y yogurt con ácido láctico suaviza la capa córnea, ayuda a mantener la elasticidad de la piel para dar un efecto de síntesis de colágeno, suavizar la piel y elimina las células muertas. Ayuda a minimizar los poros y la grasa y, por lo tanto, hacen que se vea una piel mucho más sana.
Proporciona un extra de hidratación, ya que la sandía está compuesta por un 90-95% de agua. Tiene un efecto beneficioso sobre pieles mixtas.
Extracto de sandía: es ideal para limpiar el rostro y combatir diferentes impurezas del cutis como poros abiertos, espinillas y granitos gracias a sus propiedades astringentes. Además, también está indicada para las pieles grasas, ya que estas propiedades ayudan a reducir la secreción de sebo.
Alantoína: destruye la piel muerta permitiendo la limpieza y mejora de la piel dañada; de este modo se impide la acumulación de materia fácil de contaminar por bacterias. Estimula la epidermis, concretamente el epitelio granuloso, que es la zona en la que se generan las nuevas células que reemplazarán a aquellas que están dañadas o envejecidas.
Aplica el producto sobre tus manos y crea una espuma suave. Distribúyela en tu rostro realizando movimientos circulares.
Retira completamente con agua templada.
Espuma de sandía y yogurt con ácido láctico suaviza la capa córnea, ayuda a mantener la elasticidad de la piel para dar un efecto de síntesis de colágeno, suavizar la piel y elimina las células muertas. Ayuda a minimizar los poros y la grasa y, por lo tanto, hacen que se vea una piel mucho más sana.
Proporciona un extra de hidratación, ya que la sandía está compuesta por un 90-95% de agua. Tiene un efecto beneficioso sobre pieles mixtas.
Extracto de sandía: es ideal para limpiar el rostro y combatir diferentes impurezas del cutis como poros abiertos, espinillas y granitos gracias a sus propiedades astringentes. Además, también está indicada para las pieles grasas, ya que estas propiedades ayudan a reducir la secreción de sebo.
Alantoína: destruye la piel muerta permitiendo la limpieza y mejora de la piel dañada; de este modo se impide la acumulación de materia fácil de contaminar por bacterias. Estimula la epidermis, concretamente el epitelio granuloso, que es la zona en la que se generan las nuevas células que reemplazarán a aquellas que están dañadas o envejecidas.
Aplica el producto sobre tus manos y crea una espuma suave. Distribúyela en tu rostro realizando movimientos circulares.
Retira completamente con agua templada.




